Visita a Ancares

La pasada semana, en unas fechas que invitaban al recogimiento espiritual, unos amiguetes nos acercamos a trotar un rato en «soledad» por los Ancares. Así que madrugón, unas horas de furgoneta, Donuts en Becerreá, y subimos al monte envueltos en una espesa niebla que desapareció por completo al ganar altitud.

Empezamos la rutilla desde el albergue, saliendo hacia el SE por una pista de asfalto viejo que al rato es ya de tierra y pica siempre hacia arriba, buena para calentar. Al llegar a una zona algo plana y abierta nos desviamos a la derecha por un sendero estrechito en el que nos separamos un poco, y después viramos a la izquierda para subir al Tres Bispos. El día está perfecto y nos quedamos un rato disfrutando las vistas.

Volvemos sobre nuestros pasos un tramito y seguimos siempre por el cordal en dirección S-SW hasta llegar al Penarubia, lo que implica subir y bajar seguido: no muchos metros pero si continuamente. El ritmo es tranquilo y vamos disfrutando del entorno y la jornada. El único inconveniente viene de la vegetación baja que no deja ver bien donde pisas y cuyo roce molesta un poco, aunque nosotros lo aprovechamos: ya que íbamos de corto nos hicimos un peeling en las piernas ¡gratis!. También encontramos bastantes trozos cubiertos de nieve, especialmente en las zonas umbrías, en los que se podía ir más rápido y juguetear un poco (parece mentira que piense esto yo).

Otra vez repetimos trazada hacia un collado anterior, y bajamos hacia la campa de Brego pillando un bonito sendero en descenso por un bosque con acebos y robles. Tratándose de un Jueves Santo, aquí aprovechamos los numerosos riachuelos y zonas de deslizar por la nieve para hacer nuestro particular lavatorio. Llegamos a la zona del río Vara  y de Cabanavella, la cota más baja de la ruta, así que desde allí toca remontar el desnivel perdido hasta llegar a la fuente y las pilonas que avisan de que llegamos otra vez a la pista inicial, a pocos metros del aparcamiento.<

Me avergüenza reconocer que apenas conozco un paraje tan chulo como este, pero ya me he hecho el propósito de enmienda. De momento, salieron unos 24.5km y 1360mDa+ en 4h en total (contando paradas, fotos, etc.), divirtiéndome aunque esté en épocas bajas, y en compañía de dos tíos de los que se puede aprender mucho, AV y JS. Que, por cierto, tienen entre manos un proyecto por esta zona al que habrá que anotarse.

Dos obispos y un monaguillo

Verín y Lestedo, filloas y demo

Sin tener previsto correr nada hasta abril, estás semanas acabé yendo a un par de carrerillas, más que nada por las ganas que tiene últimamente un amiguete de hacer «entrenos de calidad» de cara a próximos objetivos.

Carreira da Filloa, Lestedo

Con motivo de la Festa da Filloa de Lestedo (Boqueixón), se celebró hace un par de sábados una pequeña carrera popular de unos 9km. Saliendo del campo de futbol de la localidad, en vez de ir directa hacia el punto alto, nos hacía dar un rodeo previo: primero hacia el SE por terreno bastante plano, y luego en dirección N y picando ya para arriba (aquí me rallé un poco y me puse a hacer de las mías). Luego tras una larga recta de asfalto y gravilla, un breve cortafuegos hasta casi la cima del pico, donde había algo de público. Desde allí sólo quedaba bajar a chuzo y llanear un poco hasta meta. Los metros finales acelerando, y el solcete que reapareció esos días, hicieron que acabásemos sudando a chorro (en Galicia ya ni recordábamos la sensación).

Es una carrera super-rápida como demuestran 9.1km y 315mDa+ en 50min para alguien lento y sin forma como yo (3º mi compañero AV bajando bastante de 40min), «demasiado» de correr para mi gusto, y sin dificultad técnica alguna. Pero aún así fue una tarde entretenida en una en una prueba humilde pero correcta en general… ¡y con unas fiollitas y choricitos en la entrega de premios!

Mini trail Pozo do Demo, Verín

Ya van por la 4ª edición de esta prueba, y nunca la había visitado. Me daba algo de pereza hacer tantos kilómetros de coche para correr sólo 12km, pero al final este año me animé, y no fue una mala decisión.

El recorrido comienza en el manantial de Cabreiroá y sale hacia la A52 por pistas anchas y fáciles, en leve sube-baja. Como es terreno fácil, los galgos salen a todo gas y el ritmo es alto los primeros 3km, el resto vamos a ritmillo. A continuación un par de rampitas de aperitivo, y todo dios a caminar por un rampón, de esos de manos en las rodillas, que nos deja en la mitad del recorrido. Primero por pista y después por caminos algo más rotos perdimos más de 200m de desnivel, pero no para volver al pueblo sino para entrar en un precioso continuo de subidas y bajadas por pinares, un tramo bastante rompepiernas y más en una carrera tan rápida. Así que en el último par de kilómetros, planos y acabando en asfalto para entrar en el centro de Verín, ya estábamos calentitos para las habituales luchas de velocidad por mantener el puesto.

Al final contento para lo que hay: 12km y 400mDa+ aprox. en 1h9min, y todo suma. Además, día agradable, mi pacer AV repitió podium, y la carrera estaba bien organizada: barata y con facilidades al participante, recorrido bonito y bien marcado (pena que no estiren la distancia y la hagan subir más), Cruz Roja en varios puntos, pinchito final,… Vamos, que cita recomendable.






Fotos de CDSan Paio, Os Gaiteiros y Hugo79 compartidas aquí; y de Tuchi Fernández y el FB del pabellón de Verín, compartidas aquí.

Tras faltar a Moaña

En estas últimas semanas me han hecho reiteradamente dos preguntas sobre si estoy desaparecido: 1) si estoy «entrenando», y 2) si este año no voy a hacer el circuito Galicia Máxica Trail Adventure. Para no aburrirme de repetir lo mismo, respondo aquí.

1) Antes de navidades hicimos una pequeña machacadita por el Camino de Santiago, formando parte del reto del amigo CV de cruzar Galicia por el camino de Santiago en menos de 24h (hasta Compostela en mountainbike y luego a Fisterra a pie). El ritmo fue muy tranquilo, pero no dejaron de ser 13 horitas, y en unas condiciones climatológicas chunguillas, que me hicieron despertar el dolor de la pata derecha. Mal asunto, aunque evolucionó bien.

Así que tocó descansar. Además no tenía alternativa porque los que me conocéis sabéis que estoy de mega-reforma en casa, y eso sí que quita tiempo… y trae quebraderos de cabeza (un consejo: ¡no os metáis en obras!). Ahora va quedando poco para acabar, y mucho para pagar.

Si a esto le sumamos que hemos tenido unos enero y febrero un poquitín, sólo ligera y vagamente, ventosos y lluviosos (no sé en el resto de Galicia, pero en mi calle os aseguro que sí), lo cierto es que los días de deporte han sido escasos y breves. Así, aunque no he parado por completo, poco he hecho, y  ahora estoy en proceso de perder el peso ganado y recuperar algo la forma de gran sport-chaiñas.

2) No, este año no voy a hacer el circuito GMTA. No, no es porque me haya aburrido de sus recorridos, de hecho este año hay un par de pruebas nuevas (el recorrido de Vilatuxe y la del Vixiador). No, no es por desavenencias con los organizadores, que, aunque han mejorado en su labor, siguen teniendo cosas que deberían cambiar (la primera, que me parece que les cuesta un poco aceptar sus errores).

A propósito, me sigue llamando la atención que cuando se habla en algunas redes sociales del GMTA aparecen siempre enfrentamientos: los amigos y los enemigos, los defensores ingenuos y los censores hostiles. Yo en sus pruebas veo aciertos, y también fallos más o menos graves, como en todas partes; mi criterio no está ciego para ambos (si alguien quiere debate, debajo están los comentarios).

En fin, que nadie me podrá acusar de no apoyarlos, porque en sus tres primeros años de vida las he corrido todas (5 en 2011, 7 en 2012, y 5 en 2013), y sin ningún problema. Vamos, que tengo yo más camisetas de GMTA que Mick Jagger de la lengua de los Rolling (20 t-shirts para ser exactos). Sin embargo este año que no cuenten conmigo. Como mucho participaré en el UTAC o en el Pindo, la carrera de Galicia que más me gusta, y aún así no lo tengo claro.

Simplemente es porque estoy a otras cosas. Hay proyectos interesantes en mente, tanto en bici como corriendo (no necesariamente con un dorsal puesto), y no se puede estar a todo.

10100 y una travesía

La prueba ideal para un «ultrero» como yo, acostumbrado a correr/pedalear lento y largo, no es un 100m.l. Aunque es obvio, cuando el otro día acudí a Bueu a hacer un 10km de asfalto, me ofrecieron la posibilidad de participar en una competi del hectómetro que organizaban de forma paralela… y acabé anotándome en ambas.

Se trataba del III Memorial Paco Cabanillas en honor del que fue campeón de España de 100 en el año 1943, y se celebró delante de su residencia. Calles pintadas en el asfalto y series sucesivas de 4 corredores, en las que pasaba el primero a la siguiente ronda, hasta que quedasen sólo 4. No hace falta que diga que me eliminaron en la primera (y el crono ya ni mencionarlo… entre otras cosas porque no lo sé), pero estuvo entretenido. Además sirvió para que me diese cuenta de lo ignorantes que somos algunos deportistas (o lo especializados que estamos): no sabía cómo ni cuándo calentar, cómo apoyarme en la salida, qué «ritmo» poner,… De hecho, sonará raro para alguien que está a punto de marchar a una prueba de más de 160km, pero ese 100m.l. se me hizo largo de coj%#!&.

Después, ya de noche, un 10000m totalmente plano y urbano, para rodar tranquilo haciendo el entreno del día bien acompañado. Ahí ya me desenvolví mejor, claro, aunque la verdad es que las primeras vueltas iba un poco de cachondeo.

Y tras unas pocas horas de sueño, y no haber nadado nada en todo el año… a la travesía de O Fisgón (en Moaña): buen ambiente, muchos amiguetes triatletas y nadadores, organización familiar pero correcta,… Fueron casi 2km o más, pues yo al principio, tras salir dirección Vigo y yendo hacia la primera batea me fui a la derecha un montón; después viramos hacia a la playa de a Xunqueira y de volvimos al puerto ya más recto. Aunque en realidad lo de nadar era un pretexto para la churrascada que nos metimos posteriormente.



En fin, que en dos días, haciendo dos tonterías, y, por la falta de costumbre: ¿¡estoy hecho polvo!?

Trail subida ó monte Pindo (GMTA#5)

Aunque las tiras de piel que caen de mis hombros indican lo contrario, no debí acabar muy quemado el otro día en Cuntis cuando sólo 6 días después me moría de ganas por empezar a correr la última prueba del GMTA de este año: la del monte Pindo.

Maese Moutinho avisó de la necesidad de llevar hidratación por el calor que hacía, pero además, tras la vuelta inicial para deshacer el pelotón (que fue algo mayor de lo acostumbrado porque dimos un pequeño rodeo por el pueblo), nos concertó la obligada cita con la marea atlántica para refrescarnos; este año incluso hubo gente “nadando”, porque cubría bastante (a mí hasta el pecho). Entre eso y la arena de la playa, llegamos a la capilla ya estirados y no se formaron tantos atascos en el trote de subida inicial.

Al llegar a la zona descubierta se baja un poco por un pequeño camino y un poco de pista ancha. Se veía el primer avituallamiento a lo lejos, y mucha gente le dio zapatilla al asunto; yo pensé que no conocían mucho el recorrido, y así debía ser, porque bien que penaron subiendo los pedrolos del cauce del río. Al acabar esta ya mítica subida, viene un tramo tontorrón con llanos y leves subidas por un carrilito entre vegetación baja, y vuelta a trepar por zonas rocosas y lajas (¡el día que se corra en mojado se verá la adherencia!), y se corona junto al vértice geodésico. Las vistas desde allí son preciosas, y aún por encima soplaba una brisa muy reconfortante; daban ganas de quedarse un rato.

Pero tocaba tirarse para abajo: primero un trocito más técnico y roto, después otro más llevadero, y se llegaba al segundo avituallamiento, en el que todo debía estar muy rico porque había un montón de gente, uno de ellos JDLF, con el que seguí bajando por el tramo más fácil del recorrido. Es una sensación rara ir con zancada larga y rápida, girar, y encontrarse una subida dura que te obliga a caminar de nuevo. Así que pusimos ritmillo y venga: subir, bajar un pelín, y volver a subir por una zona más boscosa, con más calor y humedad. Formamos un grupito de unos 9 o 10 un buen rato, pero se rompió al llegar de nuevo a la parte alta y la bajada técnica posterior. Yo me había prometido a mi mismo que no iba a bajar en plan agresivo, para no arriesgar a fastidiar un tobillo o una rodilla un mes antes “de la fecha”, pero aún así el ritmo fue vivo y recuperamos unas cuantas posiciones. Tras el último abasteçemento, repetimos en sentido inverso la cuesta rota inicial, corrimos otro trocito de playa en seco, y ya enfilamos meta.

Tras el bajonazo de Cuntis la semana pasada, sensaciones mucho mejores, regulando bien, concentrado en no hacerme daño, y disfrutando de un recorrido complicado. Salieron unos 21km muy técnicos, 1400mDa+, en 2:57:10. Lo malo de la jornada fue que mi compañero sufrió un fuerte esguince en la última bajada, y terminó la prueba caminando como pudo; esperemos que se recupere pronto.


Ah, y ya de madrugada, mientras unos disfrutaban de la sardiñada, otros recogimos nuestra camiseta de finishers del circuito Galicia Máxica 2013, y en mi caso van tres… ¡soy 300% GMTA!


Fotos de Safarstudio, web de GMTA, web de El Correo Gallego, y álbumes de Josekioto compartidos en CeG.