El Sumatorio Runner (o The 496 Challenge): conclusiones

Parte 1, parte 2 y parte 3.

Pasados unos días, y con otras cosas ya en mente, dejo un pequeño balance personal para aclararme yo mismo y también por si alguien se anima a intentarlo y algo de esto le puede servir:

  • Este reto en sí es bastante asequible, y mola. Así que se lo recomiendo a cualquiera que le guste esto del jogging.
  • Tiene una doble cara, ya que por un lado es fácil y por otro difícil:
    • Aspectos fáciles: el ritmo lo marcas tú y no hay tiempos de corte; la progresividad del día a día; la libertad de horarios, recorridos, paradas…
    • Aspectos difíciles: en los retos de andar por casa (sin dorsal, sin gente animando, en tu entorno cotidiano…) es más complicado encontrar motivación y continuidad; el día a día te va cargando, cada vez más, y durante un mes no hay descanso ni supercompensación que valga.
  • En mi opinión el gran condicionante es el tiempo, tanto el cronológico como el atmosférico. Si tienes todo el día para cumplir con la distancia, y gozas de horas de luz y de tiempo animoso, se reducen mucho los problemas; si tienes que compatibilizarlo con trabajo y familia, y te toca oscuridad y frío/lluvia/nieve, pues hace falta algo más de voluntad. En mi caso simplemente de haberlo hecho en julio o agosto en lugar de en diciembre, hubiese cambiado mucho la cosa.
  • Un aspecto vital son los ritmos. No puedes acelerarte, incluso teniendo fuerzas, porque sino cargas y gastas demasiado… pero tampoco puedes ir de paseo, porque sino casi no corres y además se haría eterno (y para las articulaciones es peor). Esto también depende de si lo haces en formato trail o en «formato llano»: el primero supondrá desnivel y terreno roto, y más tiempo de entreno, y el segundo supondrá velocidades crucero y pisadas repetitivas, más rápido pero probablemente más lesivo. Aquí aparecería el eterno debate de cuánto se puede caminar para que siga siendo trailrunning.
  • Durante las 31 sesiones me despedí de: unas Brooks Cascadia 6 (que llevaban 10 años en la estantería), otras Cascadia 8 (que habían hecho íntegro mi segundo UTMB), y unas Cascadia 10 (las míticas entre mis colegas por su upper rajado desde la primera semana de uso); unas Adidas «voladoras» de nombre olvidado (sin mortiguación alguna); unas Salomon XA PRO 3D (duras en todos los sentidos); unas Mizuno Osaka Marathon 2011 (de cuando aún iba a alguna popular de asfalto); varios pares de calcetines Spiuk, Quechua, Kalenji y Kelme; y alguna otra cosilla.
  • Algunos numeritos. Tenían que salir 496, pero con los retales salieron 504Km… 509 añadiendo la bola extra de la San Silvestre (eso en el registro del propio reto, pero en realidad fueron 507.8, o 512.8). El tiempo total fue de 54h y 52min (57h en realidad), sin tocar el crono en las diversas paradas de descanso/comida/logística/disfrute (no sé cómo funciona Strava por defecto en esto). El día de más desnivel fueron 1000mDa+ y el de menos un par de decenas. En los 31 días salieron 33 sesiones, más 2 días de bici, más unas cuantas sesiones de senderismo/paseo. Un mes completito.

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