Confinamiento audiovisual

En estos tiempos de confinamiento, en los que se está arrugando más sofá que nunca, los adictos a la sudada diaria están recurriendo a la imaginación y a la ingeniería-del-entretenimiento para aguantar las sesiones de rodillo o cinta (más frecuentes ahora que en un crudo invierno del norte peninsular). Así que dispuestos a quemarnos las pupilas ante las pantallas de nuestras pijas smart-TVs y ordenadores, mejor que sea viendo algo que mola, que no ruedas de prensa sobre el coronvirus.

Por eso en esta entrada extraña (ver avisos abajo), iremos dejando material del bueno: sport-porn del de flipar e imaginarte haciéndolo tú, y también otros audiovisuales más humildes pero amenos. Eso sí, nada de vídeos de los influencers deportivos youtubers habituales (esos ya sabéis donde encontrarlos).

Vídeos (visibles o accesibles desde el enlace):

Recomendaciones (aquí ya hay que buscarse la vida):

Observaciones. 1) Este post está en versión beta permanente: se va editando a medida que localizamos cosillas interesantes. 2) Algunos contenidos son de oferta limitada, por lo que sus enlaces tienen cierta caducidad (probablemente de aquí a unas semanas dejen de funcionar… y ojalá sea así si eso significa que se acabó el problema y estamos por ahí pegando brincos). 3) Disculpas por no citar las fuentes por las que me han llegado, pero son muchas y repetitivas. 4) Si no te da tiempo a gestionar tanto vídeo, guarda el enlace al post y tira del Wacht Me Later.

Imagen carta de ajuste: adaptada de Test-pattern de OpenClipart-Vectors en Pixabay / CCO.

Foto Indoor cycling: reflexblue on VisualHunt / CC BY-NC

YoCorroEnCasa

El subtítulo de esta entrada debería ser algo así: «De como uno de esos challenges de internet se convierten en algo bonito, y de como correr en casa se puede volver una aventura».

Pero antes de nada vamos a explicar el asunto. Todo empezó más o menos cuando Albert Jorquera, conocido periodista del mundillo trailrunner, y varios corredores pro de los top, lanzaron una propuesta a la comunidad correril: hacer una especie de carrera virtual (más bien una quedada), el reto Yo Corro En Casa: cada cual haría la distancia que quisiera y de la forma que quisiera, siendo el «precio de inscripción» una donación para el proyecto #YoMeCorono, en el que varios investigadores de prestigio están intentando avanzar en la búsqueda de una solución para esto de la COVID-19.

Obviamente, aquí lo importante era crear comunidad, hacer algo de actividad física durante el confinamiento, y recaudar fondos; y lo de menos era el cómo (valían el pasillo, las escaleras, el jardín… la cinta de correr), la distancia y el ritmo (como si era caminando).

Me anoté sin dudarlo, porque me parecía algo a apoyar. En un principio, me propuse un 21K en cinta, por eso de hacer algo más de lo que estoy rodando a diario, e imprimí el dorsal para tunearlo. Y el sábado 28 de marzo por la mañana me conecté para ver la salida «del evento», en el que además de María Fainé y Jordi Saragossa, también echó un cable el conocido Depa. Fue hasta emocionante:

Después de hacer algunas cosillas por casa (e incluso participar en una competi de Trail-O virtual), a la tarde me pongo a hacer mi tirada. Debería contar que mi cinta de correr es una BH ProForm que tiene más años que la catedral de Santiago, y que suelo tender más al rodillo que a la cinta porque ésta a veces hace algún fallo de continuidad. Pero bueno, con cuidado de no fastidiarme un tobillo o rodilla, la sigo usando de vez en cuando. El caso es que subo al desván, abro la Velux, pillo botellín, pongo el portátil frente a mi con unos vídeos de bikepacking para entretenerme, y arranco. Los 2 primeros kilómetros muy tranquilo, de calentamiento, y después voy incrementando un poquito la velocidad cada kilómetro. A partir del 6 empiezo a oler un poco a quemado, y no soy yo que voy bien de pulso, pero como a la cinta ya le tiene pasado otras veces, no le doy importancia y sigo. Nada más comenzar el 8, yendo a unos 12.5/13 por hora (la cinta y el Garmin indicaban por ahí), empieza a hacer un ruido extraño y a acelerarse ella sola. Intento aguantar, pero, de repente, se acelera a saco, empiezan a salir chispas por debajo, y los mandos no reaccionan. Obviamente salté, o me talegaba, y la desenchufé al instante porque daba miedo el chisporroteo con la alfombra que tiene debajo (por el sudor).

La dejé descansar un rato, por si era recalentamiento, y volví a probar. Nada: en cuanto la conectabas a la red, sin tocar el start ni nada, se ponía a 21km/h, y el olor y el lucerío que salían del motor acojonaban. Así que me salgo al pasillo para seguir trotando. No sé cuantas veces fui de la puerta de la entrada de casa a la terraza, pero al cabo de 20 minutos o así me dolían las rodillas (supongo que por los giros de 180º y el ir en círculos). Así que como la premisa era fomentar la salud y evitar lesiones, redondeo a 12km y paro.

No era lo previsto, pero, la misión era otra y parece que está cumplida. Porque aunque al principio parecía que solo iba a ser cosa de unos pocos frikies como el menda, entre que a los pro iniciales (nada menos que Kilian, Tofol y Capell… que mucho currículum y muchos seguidores hay ahí), se les sumaron otros/as corredores/as y personas conocidas, entre que el hashtag #YoCorroEnCasa empezó a extenderse, y entre que muchos intentamos convencer a nuestros conocidos, el asunto acabó así (aplausos, por favor):

¡Bravo! Por la iniciativa y el curre que habrá detrás, por lo recaudado, por la solidaridad, por haber movido el body… y, para que el tono no se vuelva serio, por el entretenimiento y las risas que echamos en las redes, porque hubo peña con cosas muy graciosas. Aunque el que se llevó la palma en esto fue Eduard Hernández Teixidor por su recreación del UTMB (que días antes ya había hecho lo mismo con Zegama).

PD. Pasados ya unos días, la cinta de correr sigue igual: en cuanto la enchufas, riesgo de incendio. Así que ahora sí que toca fundir el rodillo (que ahí no hay peligro de cortocircuito).

Miel Orro

El año pasado la carrera en la que me di cuenta de que no podía continuar la progresión geométrica barriguil. Este año la prueba en la que podía haber hecho un buen puesto, pero una columpiada me sacó de carrera (de hecho se me fue a 19.5Km y 680mDa+ en 2h40min… cuando podían haber sido 30min menos sin problema). Pero aún así el Trail de Orientación de Orro tiene cosas que me encantan.

Apura que llegas

Lo del otro día en la carrera de orientación de Casa de Sixto (una casa rural en Paderne), que es en formato tipo rogaine con un máximo de 3h, y con su penalización/descalificación si te pasabas, fue lo que podríamos denominar… «algo ceñidito». Y gracias a los últimos 500m de jadeos e intentos de autoconvencimiento, porque la cosa estuvo ahí ahí. Pena que la recolección de balizas no fuese la adecuada, porque desde luego el tiempo lo ajusté bien :-).

Foto de Paula Naya, compartida aquí.

Auto-DSQ Gumby

Hay cosas que están por encima de otras, como la ética. Como buen chaíñas, no vale la pena pretender ser el Campeón de las 7 Parroquias, ni preocuparse por estar de 15 o de 20 en la clasificación de una carrera regional, sin con eso uno se salta sus principios.

Por eso este finde en la 2ª prueba de la liga gallega de O-Pie, el III Mermorial Patxi Arufe, que era una urbana por Arteixo, viví una situación extraña.

El caso es que pillé la 70, la 81, y luego la 36, y para seguir hacia la 80 y la 64 crucé por el río. Pero al acabar, comentando unos/as colegas, me dijeron que no se podía, cosa que yo desconocía, porque aparece en el mapa con una línea de borde negra. No lo dudé: me fui a la secretaría, y les pedí que me descalificasen, que no quería aparecer en la clasificación (daba igual que el tiempo fuese deente, o una mierda). La verdad es que por la cara que pusieron, no debe ser muy usual que eso pase en general, ni ese día en particular (cuando la realidad es que el río lo cruzó gente y gente… al igual que los prohibidos de las calles). Fue algo un poco como el mítico mini-sketch en el que Gumby está parado en medio de un riachuelo mientras afirma: I would put a tax on all people who stands in water. Pues eso, si es lo que tiene que ser, que sea. Desde luego prefiero marchar para casa con buena conciencia y mal puesto, que al revés. Porque bruto, pero honrado.

Por cierto, queda pendiente mirar bien las especificaciones y reglamentos: en este caso lo que no tenía controlado era el símbolo de «zona de agua infranqueable». Pero, pese a los años practicando este deporte, habrá tantas cosas que desconozco o que no tengo interiorizadas…