¿Glamour o edad?

Hace tiempo que dejé la bici de free-style (aunque la echo mucho de menos), los skateparks, los pantalones XXL, y las protecciones de neopreno sudadas bajo la ropa. Y no debería ser yo quien lo diga, pero creo que de un tiempo a esta parte estoy ganando elegancia en lo deportivo. O tal vez sea simplemente que me estoy haciendo mayor.

A partir de ahora, ¿tendré que elegir la camiseta en función del color de las zapatillas? ¿Acabaré saliendo a trotar con un chandal completo y todo conjuntado?, ¿o a pedalear con pantalón de tergal y su correspondiente pinza en el tobillo?  No lo sé, pero el otro día, sin darme cuenta, y olvidando mi Garmin, rodé así:

Don’t touch my Breil Bike!

III Trail de Cuntis

Este año le estoy cogiendo el gustillo a esto de ir de corredor escoba en alguna carrerilla: entrenas, vas sin agobios, y además echas un cable a los colegas que organizan carreras (algo que da mucho trabajo y mucha gente no valora, por lo que hay que apoyarlo).

El pasado domingo tocó en el III Trail de Cuntis, en compañía de Orlando, un corredor local: 29km, 1500mDa+, recorrido bonito y variado, mucho bosque y poco asfalto, organización modesta pero muy correcta a cargo del Xesteiras (uno de los clubs de referencia en el trail gallego),… El que no haya ido para el año ya sabe.

TMA-1

En lugar de penetrar en el cráter Tycho, decidimos adentrarnos en la zona de Trevinca. Cuesta desplazarse pero avanzamos a duras penas; es necesario para la humanidad. Ya en lo alto, detectamos un campo magnético extraño, perceptible sólo para entendidos, y poco más tarde dimos con él. Estaba ahí, enhiesto y solitario, emitiendo su señal bajo aquel intenso sol, en la cota 2001: El Centinela.

No había ni rastro allí del Dr. Heywood Floyd, con lo bien que nos vendría ahora su ayuda. Pero de haberlo encontrado, a buen seguro que nos animaría a explorar, así que arriesgamos como lo hubiese hecho el mismísimo comandante Bowman. Afortunadamente nuestros vehículos S.C.B., mucho más fiables que H.A.L., nos condujeron sin problemas a través del valle espacial. Fue como renacer, pero en otra dimensión.